
Era el partido que estábamos esperando. Era el derbi. Era el encuentro entre el 1er y 2º clasificado en la tabla. Y fue un choque inmenso, vibrante, jugado de poder a poder. Una auténtica oda al fútbol-sala. Pixelpou y Maternidad regalaron a la vista del numeroso público presente en Pontepedriña un espectáculo digno de los dos mejores equipos de la categoría. Intensidad, ritmo, ocasiones, polémica... fueron el leit motiv de un homenaje al deporte rey. El Pixelpou se adjudicó los tres puntos en litigio en un final agónico, que tuvo emoción hasta el último segundo. Así se deciden los grandes partidos.
En el inicio del encuentro, las dos escuadras dejaron claro cuáles iban a ser sus armas. El choque de estilos quedaba patente. El Pixelpou mantenía la posesión del esférico, buscaba velocidad y profundidad en sus acciones y la movilidad de sus jugadores era clave en la creación de espacios. Enfrente estaba un equipo con una organización defensiva magistral, un achique de espacios casi perfecto en donde las líneas de pase no existían; el Maternidad robaba y el contraataque se antojaba demoledor. Así se desarrolló buena parte del primer acto en donde emergió poderosa la figura de Suso... el portero del Pixelpou matenía vivos a los suyos. Pablo Balsa, Álex, Rafa y Manu Neira se toparon con la inmensa figura del arquero local. Y cuando no era el guardamenta, la madera se encargaba de mandar al limbo las esperanzas del conjunto verdinegro. Incluso el sempiterno Suso -el del Maternidad- se disfrazó de Messi para caracolear a diestro y siniestro en una jugada maravillosa a la que sólo le faltó la definición. El conjunto del Sabio de Ponteseca estaba cómodo, crecido y confiado en sus posibilidades. Pero el fútbol es el único deporte que en cuestión de segundos puede sufrir un giro inesperado. Una buena triangulación del Pixelpou cuando el descanso llamaba a la puerta, fue decisiva para el desenlace de la contienda. El balón llegó a César que en pugna con Fernando caía derribado en el interior del área; el colegiado decretó penalti ante las protestas de los jugadores visitantes sobre todo del propio Fernando. Parece que la falta existe, aunque la pillería del jugador del Pixelpou fue clave en la decisión arbitral. Jairo materializó el lanzamiento y el Pixelpou cobraba ventaja. Sin apenas tiempo para la reacción se llegó al descanso.
En la reanudación, el Maternidad entró más frío. El Pixelpou aprovechó el momento para demostrar el porqué manda en la clasificación y tuvo ocasiones para poner tierra de por medio; Jairo en un tuya-mía con Riós se plantó en el mano a mano con Fernando, pero el capitán verdinegro estuvo magistral. Solla también probó al meta visitante que respondió felino en un par de ocasiones. El Pixelpou se encontraba cómodo y el Maternidad intentaba robar el balón sin éxito. Sin embargo, los visitantes supieron sufrir, capearon el temporal y volvieron a la carga. Jalis tuvo una buena ocasión luego de una acción combinativa entre Pablo Balsa y Rafa, pero el Maradona del Tijuana se encontró una vez más con Suso. Pablo Balsa y David Cutrín también llevaron peligro, pero sus sendos lanzamientos no encontraron portería. El partido se tornaba en un correcalles. El juego empezó a trabarse y la polémica hizo acto de presencia. David Cutrín reclamó la expulsión de Míchel (fue amonestado) en una falta en la que Tití encaraba la portería y Pablo Balsa se fue al suelo luego de un codazo de Parcero que ni vio tarjeta amarilla. El Maternidad salió reforzado de estas acciones y en una buena salida de balón, el cuero llegó a Manu Neira en banda izquierda, que tras ver el desmarque por el centro de Pablo Balsa, sirvió para que el ariete de Nemenzo pusiera las tablas. Era el empate. La alegría se desbordaba en el seno visitante. El partido agonizaba y el cuadro policlínico hacía la igualada. Sin embargo, un encuentro de este calibre, nos tenía preparado un final sublime. Prácticamente a renglón seguido del empate, César vio su momento, encontró el hueco y clavó la pelota lejos del alcance de Fernando con un golpeo perfecto desde la distancia. El ex del Maternidad, decantaba la balanza a favor de los suyos con un misil tierra-aire que entró como una exhalación en el ángulo superior izquierdo de la meta de Fernando. Pero los rojillos tuvieron que sufrir hasta el final. En el Maternidad tocaba arrebato y los verdinegros se fueron arriba con todo. La polémica apareció de nuevo... Míchel pudo ver la segunda tarjeta amarilla luego de una dura entrada sobre Manu Neira; el maltrecho tobillo del León indomable de Montouto dijo basta y el pichichi del Maternidad no pudo seguir. Entre medias, el señor colegiado, se comió la quinta falta del Pixelpou. En el último segundo, David Cutrín percutió por banda derecha, buscó el pase de la muerte y Pablo Balsa, a puerta vacía, sin portería, incomprensiblemente, mandó el balón fuera. Ahí se murió el partido.
El espectáculo vivido en Pontepedriña fue despedido por una tremenda ovación de la grada y el buen ambiente reinó en el final del partido. La foto de familia final refleja las excelentes relaciones existentes entre ambos equipos y los momentos de tensión quedaron olvidados al instante, entendiendo, que son cosas que pasan en el mundo del fútbol. Chapeau. Con este triunfo, el Pixelpou se encarama como líder en solitario en la tabla, mientras que el Maternidad seguirá la estela rojilla en 2ª posición. La clasificación de ambos es buena y, mientras que el Pixelpou ya lo tiene casi hecho, el Maternidad tendrá que seguir peleando por el ascenso, aunque realizando este tipo de exhibiciones, la cosa será más fácil, si bien es cierto que todavía queda un largo trecho por recorrer.
En zona mixta, Jairo, capitán del Pixelpou, comentaba: "hemos sufrido muchísimo, jugamos contra un gran equipo que nos puso las cosas difíciles y lo justo creo que hubiese sido un empate"; César exultante tras su gol manifestaba que "estoy contento por el gol, pero el objetivo era ganar. Ellos me han encantado". Otro de los jugadores del Pixelpou, Lourerio era de la opinión de que "ha sido una gran victoria, contra un Maternidad muy enchufado". Pablo Balsa, uno de los destacados del Maternidad, opinaba que "estoy contento, me ha gustado el equipo y ha sido una pena no poder marcar el último tiro". En la misma línea se mostraba Rafa que manifestaba que "hemos estado bien, lo justo hubiese sido un empate. Esto es fútbol y hay que aceptarlo". Suso apelaba al trabajo: "hay que seguir, ahora toca hacernos fuertes y ganar el siguiente partido". En definitiva, las sensaciones tras el choque eran muy positivas, y las dos plantillas se marcharon muy satisfechas por el trabajo realizado.
En otro orden de cosas comentar que Manu Neira, jugador del Maternidad, sufre un esguince en el tobillo y posiblemente estará de baja tres semanas. Esperemos la pronta recuperación de uno de los jugadores franquicia del cuadro del Sabio de Ponteseca.
Pixelpou FS: Suso, César, Juanjo, Loureiro, Iago -cinco inicial- Miguel, Míchel, Riós, Jairo, Solla y Parcero.
Maternidad la Rosaleda FS: Fernando, Rafa, Álex, Manu Neira, Pablo Balsa -cinco inicial- Suso, Jalis y David Cutrín.
Goles: 1-0 Jairo (pen), 1-1 Pablo Balsa, 2-1 César.
Árbitro: Marcos, estuvo regular, si bien es cierto que no fue determinante en el resultado. Amonestó al local Míchel y a los visitantes Rafa y Álex.
Incidencias: encuentro disputado en el pabellón de Pontepedriña con la mejor entrada de la temporada.