El Maternidad la Rosaleda FS arrancó la lucha por el título con una victoria sobre el Rythm and Blues en el pabellón de La Salle. Una victoria más cómoda de lo que refleja el marcador final. Con la vuelta a las canchas de una leyenda, Pablo Balsa, el conjunto verdinegro brilló con luz propia frente a un equipo aguerrido, correoso y duro que no dio su brazo a torcer hasta que Molina decretó el final de la contienda.
De entrada, el Maternidad se fue a por el partido. La mentalidad y la dinámica es ganadora y el equipo buscó con ahínco adelantarse en el marcador. Nacho, en los primeros compases tuvo dos clarísimas ocasiones para abrir la lata, un primer lanzamiento a la madera y un posterior eslalon que finalizó con un remate que el arquero envió a la esquina. Atrás, Rafa y Manu Neira mantenían el equilibrio y arriba David y Nacho ponían la fantasía. Los verdinegros seguían atacando y David avisó con un disparo que se fue al lateral de la red; el Maternidad era dominador y se mascaba el primero... Una buena triangulación entre Nacho, Rafa y David sirvió para que "Titi" abriese el marcador con una recorte y un remate pleno de calidad y oportunismo. Los del "Sabio", hoy ausente (pero siguiendo el partido desde el hotel), se mantenían firmes en la posesión del cuero. Rafa, con un disparo raso y lejano que salió rozando el palo derecho, volvió a avisar. Sin embargo, el Rythm and Blues, viéndose claramente superado, subió la línea de presión y ahogó la salida de balón del conjunto policlínico. Un par de llegadas espoleó a los locales, pero surgió la figura de Fernando para hacer dos atajadas de mérito. El Maternidad se puso el mono de trabajo en defensa y abortó una y otra vez las llegadas del contrario. A pesar de ello, cuando la primera parte tocaba a su fin el Rythm and Blues tuvo su mejor ocasión con un remate a quemarropa del 10 que se fue a la madera; eran los mejores momentos del "Riman". Para el Maternidad el descanso llegó en un momento oportuno.
En la reanudación, los Pistacho all Blacks, ejercieron a la perfección el magisterio del fútbol. El balón comenzó a circular con velocidad, Pablo Balsa (partido muy aseado el suyo) se movió de diez entre líneas y el triángulo de seguridad para generar superioridad en la salida del balón funcionó a la perfección. El Rythm and Blues perseguía sombras y ello derivó en la dureza con la que se emplearon sus jugadores lo que provocó que se cargaran pronto de faltas. David pudo marcar el segundo, pero no llegó por poco a una gran acción colectiva de todo el equipo. Sin embargo, el que la sigue la consigue y el propio David rescató un balón en banda, se metió al interior y ajustició al fondo del arco, era el 0-2. Cómodo, muy cómodo el Maternidad pudo ampliar la ventaja con ocasiones de Manu, Nacho o Álex. El tercer tanto no tardaría en llegar, un gol de bella factura: apertura sobre Manu Neira en banda derecha, servicio al segundo palo y Álex define de espuela, chapeau. Era el segundo tanto del 2 en el presente ejercicio. Definitivamente, huracán verdinegro en La Salle... Y no tenía pinta de remitir porque a renglón seguido Rafa asistió a Manu que en el uno para uno vio como el portero tocaba el balón fuera del área con la mano. La posterior falta, ejecutada por el káiser de la Haya salió rozando el palo derecho del marco rival. El cuadro local, rápido cometió la quinta falta y todo parecía indicar un final de choque plácido para el Maternidad... Pero nada más lejos de la realidad, la confianza y la falta de contundencia en los minutos finales complicaron el partido y de qué manera... Primero una falta de entendimiento entre Fernando y Jalis provocó el autogol del 8 verdinegro, la mala suerte se cebó con el Maradona del Tijuana. Con el 1-3 en el Marcador el "Riman" quemó las naves y se fue arriba con todo, anotando el 2-3 con un punterazo lejano. Suso, ejerciendo de entrenador - jugador, pidió un tiempo para frenar la embestida local. El "Riman" con bonus de faltas, concedió un doble penalti que Nacho no pudo convertir encontrando buena respuesta en el meta. Ahí se murió el partido, con un sufrimiento final innecesario.
A pesar de los desconcertantes minutos finales, el Maternidad cuajó una grandísima actuación en la apertura de la lucha por el título. Este equipo es otro y la confianza en sus posibilidades es brutal. Sobre la pista se vio un equipo comprometido, solidario, trabajador y lo que es más importante, un equipo que gestiona a las mil maravillas la posesión de la pelota. Esto ya no es flor de un día, son ya 8 partidos sin conocer la derrota; en definitiva, este equipo va muy en serio. Ahora espera Restaurante Agustín.
Al finalizar el encuentro los jugadores se mostraban felices por el rendimiento del equipo. Así Manu Neira comentaba: "estoy contentísimo, el equipo ha hecho un gran encuentro y haciendo nuestro fútbol es muy difícil ganarnos, hay que seguir partido a partido, pero no renunciamos a nada". En la misma línea se manifestaba Rafa, "el equipo está compitiendo de cine y así, podemos ganar a cualquiera". Por su parte Pablo Balsa en su regreso comentaba "me he encontrado bien, he vuelto a sentirme futbolista, pensé que las molestias en el tobillo no remitirían nunca". La familia del Maternidad está feliz.
Maternidad la Rosaleda: Fernando, Rafa, Manu Neira, David, Nacho -quinteto inicial-, Álex, Suso, Jalis, Pablo Balsa. Baja: Ángel.
Goles: 0-1 David, 0-2 David, 0-3 Álex, 1-3 Jalis (p.p) 2-3 el 10.
Árbitro: Molina, cuajó una buena actuación, sin incidencia en el resultado, pero bien es cierto que permitió en juego duro del Rythm and Blues.
Incidencias: encuentro disputado en el pabellón de La Salle, floja entrada. Destacar la presencia en el palco de un ex-jugador del Maternidad, Alberto Míguez, que aprovechó la ocasión para animar a los que fueron sus compañeros.